lunes, 15 de febrero de 2010

Santa María, Madre de Dios - C

Santa María, Madre de Dios - 1 de enero

Lectura 1

En los países que siguen el calendario gregoriano, que entró en vigor el 15 de octubre de 1582, la octava de la Natividad del Señor coincide con el primer día del año, para el que la liturgia invoca la protección del Señor recurriendo a una antigua bendición ritual.

Invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré

Primera lectura Nm 6, 22-27

Lectura del libro de los Números

El Señor habló a Moisés:
- Di a Aarón y a sus hijos:
ésta es la fórmula con que bendeciréis a los israelitas:
El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor;
el Señor se fije en ti
y te conceda la paz.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.

Salmo

La asamblea cristiana se inclina ante la bendición de Dios, en un gesto de adoración, de fe y de confianza.

Salmo responsorial Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8

R. El Señor tenga piedad y nos bendiga.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros:
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges la tierra con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga;
que le teman hasta los confines del orbe.


Lectura 2

Ha llegado una nueva era: el Hijo de Dios se ha hecho hombre para elevar a los hombres a la dignidad de hijos de Dios. El Espíritu que cubrió a María con su sombra da testimonio de ello en nuestros corazones.

Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer

Segunda lectura Ga 4, 4-7

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas

Hermanos:
Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.
Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡Abba! Padre». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.


Evangelio

Silenciosa al lado del justo José, María se quedó un poco retirada en el establo en el que ha dado a luz al Salvador. Sólo en él ha de centrarse toda la atención, y sólo por él hay que dar gloria y alabanza a Dios. Así está siempre María en la Iglesia: intensamente presente, pero en segundo plano con respecto a Jesús, cuyo nombre significa "Dios salva".

Encontraron a María y a José, y al niño. A los ocho días, le pusieron por nombre Jesús

Evangelio Lc 2, 16-21

Lectura del santo evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.
Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

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