lunes, 23 de mayo de 2011

29/05/2011 - 6º Domingo de Pascua (A)

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Lecturas y Evangelio del domingo

29 de mayo de 2011

6º Domingo de Pascua (A)

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PRIMERA LECTURA

Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17

La persecución ha provocado la dispersión de una parte de la comunidad cristiana de Jerusalén (Hch 1, 1-4). Felipe, uno de los siete nombrados para el servicio de las mesas (Hch 6, 17), se refugia en Samaría, donde predica el evangelio realizando signos similares a los de Jesús. El Bautismo de samaritanos mueve a los apóstoles Pedro y Juan a salir también ellos de Judea. Un ejemplo de atención a los «signos de los tiempos» que conviene meditar.

SALMO

Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 (R.: 1)

R.
Aclamad al Señor, tierra entera.

El evangelio sigue siendo acogido hoy con alegría fuera de nuestras fronteras: ¡Aleluya!

SEGUNDA LECTURA

Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 15-18

En pocas líneas, tenemos aquí un código de conducta cristiana en medio de las contradicciones del mundo: audacia humilde y respetuosa con todos en la profesión de fe; constancia en la realización del bien, cueste lo que cueste; en toda circunstancia, comportamiento como el de Cristo, el inocente que murió «por los culpables, para conducirnos a Dios».

o bien:

Si os ultrajan por el nombre de Cristo, dichosos vosotros.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 4, 13-16.

Nosotros confesamos a Cristo muerto y resucitado. Celebramos a los mártires, cuyas pruebas, vividas en comunión con el Señor, dan gloria a Dios. Pero nos cuesta pronunciar la acción de gracias cuando tenemos que sufrir personalmente «por el nombre de Cristo». Sin embargo, el acceso a la gloria tiene lugar a través de un itinerario semejante al suyo.

Aleluya Jn 14, 23

Aleluya. Aleluya
Cristo es el inocente
que ha muerto por los culpables,
para conducirnos a Dios. Aleluya.


Aleluya, aleluya.
El que me ama guardara mi palabra -dice el Señor-,
y mi Padre lo amará, y vendremos a él. Aleluya.

EVANGELIO

Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor.

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21

Breve variación sobre algunos de los temas predilectos de san Juan: La fidelidad a los mandamientos, criterio decisivo de adhesión a Cristo, intercesor nuestro y prenda del envío del Espíritu consolador; la fidelidad cristiana, comunión en la vida del Padre y del Hijo en la unidad del Espíritu Santo.

o bien:

Padre, glorifica a tu Hijo..

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 1-11a.

La gran oración de Jesús, recogida únicamente en el evangelio según san Juan, tiene todos los elementos de una acción de gracias en el sentido que le aplicamos comúnmente cuando hablamos de «eucaristía». Jesús la pronunció «levantando los ojos al cielo», cuando había «llegado la hora» de pasar de este mundo al Padre. En realidad, abarca el hoy de todos los tiempos. La ofrenda y el recuerdo (anamnesis) de la obra de la salvación realizada conducen a la intersección. Tiene también la estructura dinámica de la plegaria eucarística: todo viene del Padre, por el Hijo, en el Espíritu; todo torna de nuevo al Padre en el Espíritu, por el Hijo. Finalmente, se articula en torno a la «hora de Jesús», la hora de su muerte, resurrección y glorificación a la derecha del Padre.

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