lunes, 16 de enero de 2012

22/01/2012 - 3º domingo Tiempo ordinario (B)

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Lecturas y Evangelio del domingo

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22 de enero de 2012

3º domingo Tiempo ordinario (B)



El libro de Jonás es uno de los más cortos de la Biblia (48 versículos). Por otra parte, no suele recordarse de él más que la obstinada negativa de un profeta que no quiere ir a predicar a una ciudad pagana, las situaciones ridículas, y hasta grotescas, a que lo conduce su testarudez y, sobre todo, cómo fue engullido y luego expulsado por una monstruo marino. Es lamentable quedarse en esto, porque este cuento popular, de tono jovial y humor un tanto agrio, encierra una enseñanza de la mayor importancia. Dios sigue con ternura y misericordia a todos los que se extravían, adondequiera que vayan. Los exhorta a convertirse, a volver al buen camino. Cuando manifiestan su arrepentimiento, se apresura a perdonar su pecado. Este ha sido el tema central de la predicación de todos los profetas hasta Juan Bautista: «Preparad el camino al Señor».
Cuando la voz del Precursor arrestado dejó de oírse, Jesús retomó su mensaje con nueva autoridad. No se instala en ningún sitio, esperando que la gente venga a él, sino que él mismo se acerca a la gente. empezando por Galilea, región de población heterogénea que recorre proclamando: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio».
Pasando por la orilla del lago, se fija en Simón y en Andrés, su hermano, y «un poco más adelante», en Santiago y Juan, «hijos de Zebedeo». Eran gente sencilla que habían acogido con alegría la predicación del Bautista. Jesús no era un desconocido para ellos; se habían encontrado con él a orillas del Jordán y habían oído que Juan Bautista lo señalaba como «el Cordero de Dios» (evangelio del domingo pasado); luego habían vuelto a sus barcas y a sus redes de pesca. Cuando Jesús les dice: «Venid conmigo», ellos, enseguida, lo dejan todo para seguirlo. Y este fue el comienzo del ministerio itinerante de Jesús acompañado de sus discípulos, recorriendo sin cesar ciudades y aldeas. El evangelio según san Marcos nos invita a recorrer de nuevo este itinerario, siguiendo los pasos del pequeño grupo que va por todas partes anunciando la buena noticia.
Es necesario apresurarse en este camino de conversión. «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios», dice Jesús. «El momento es apremiante. La representación de este mundo se termina», dice, como haciendo eco, san Pablo.

PRIMERA LECTURA

Un profeta recalcitrante, paganos dispuestos a convertirse, el Señor que se apresura a concederles el perdón: no es una bonita historia, sino la realidad.

Los ninivitas se convirtieron de su mala vida.
 
Lectura de la profecía de Jonás 3,1-5.10

En aquellos días, vino la palabra del Señor sobre Jonás:

-.«Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo.»
Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando:
-.«¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!»
Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños.
Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó.
Palabra de Dios.

SALMO

Dios está dispuesto a olvidar los pecados, pero no abandona a los pecadores; les muestra el camino que conduce de nuevo a él.

Salmo 24, 4-5ab. 6-7bc. 8-9 (W.: 4a)

R
Señor, enséñame tus caminos.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los secadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R

SEGUNDA LECTURA

La justa percepción de la situación presente, de su sentido, de sus valores y de sus ambigüedades debe llevar a los cristianos a hacer uso de las cosas terrenas con discernimiento.

La representación de este mundo se termina.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 7, 29-31

Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante.
Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.
Palabra de Dios.

ALELUYA Mc 1,15

Aleluya. Aleluya.
Se ha cumplido el plazo,
convertíos y venid a mi casa,
dice el Señor. Aleluya.

Aleluya, aleluya.
Está cerca el reino de Dios:
convertíos y creed en el Evangelio. Aleluya.

EVANGELIO

Hacerlos «pescadores de hombres» para sacarlos del dominio del mundo, librarlos de las fuerzas del mal, simbolizadas en las aguas del mar Este relato, extremadamente esquemático, esboza la misión de la Iglesia, con una discreta alusión al papel de Pedro, que es nombrado ya en primer lugar

Convertíos y creed en el Evangelio.

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:
- «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lado de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo:«Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.
Palabra de Dios.

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