lunes, 9 de junio de 2014

15/06/2014 - La Santísima Trinidad (A)

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Lecturas y Evangelio del domingo

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15 de junio de 2014

La Santísima Trinidad (A)


Profesión de fe «en Dios Padre todopoderoso, en Jesucristo, su único Hijo, y en el Espíritu Santo»; bautismo «en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo»; acción de gracias al Padre, por su Hijo, en el Espíritu; oración «por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con el Padre en la unidad del Espíritu Santo»; unción del enfermo para que el Señor lo reconforte por la gracia del Espíritu Santo; difuntos confiados a la misericordia del Padre por medio de su Hijo, a quien el Espíritu ha resucitado: desde el primer día hasta el último, toda la existencia cristiana se desarrolla bajo el signo de la Santísima Trinidad, en la comunión de las tres Personas divinas, y de su unidad.
No por ello Dios deja de ser el Totalmente Otro, el Incognoscible, a quien nadie ha visto nunca. La misma contemplación cara a cara en la eternidad, que nos mostrará a plena luz su grandeza y su trascendencia insondable, dejará inviolado su misterio. El es «el Señor». Sólo él puede revelar algo de su identidad. Y lo hace no con palabras, sino a través de sus obras. Así es como conocemos su ternura, su misericordia, su fidelidad y, sobre todo, su amor, fuente de todas sus iniciativas para con nosotros, de las «maravillas» que realiza desde siempre para que los hombres y el mundo se salven.
Dios ha llegado al colmo de su amor enviando a la tierra al que se ha revelado como su Hijo, Jesús de Nazaret. El, que es la Palabra que ha venido al mundo, ha podido hablar de Dios con lenguaje humano. El nos ha dicho que el nombre propio de Dios es «Padre», que su omnipotencia consiste sobra todo en un amor infinito e indefectible; que el Espíritu Santo introduce a los creyentes en la comunión de la Trinidad santa e indivisible.
El misterio que se celebra este domingo tiene por supuesto trascendencia práctica en el plano espiritual, pero también en el de nuestras relaciones cotidianas en todos los terrenos de la vida familiar y social. Cada uno de nosotros tiene su propia personalidad; que puede y debe desarrollarse gracias a la comunión de unos con otros.

PRIMERA LECTURA

Este breve relato dice mucho sobre Dios y, como ocurre siempre en la Biblia, con un lenguaje que no tiene nada de especulativo. Dios es el Trascendente, el Incomprensible: parece que la raíz de «Yavé» significa «soplar». Nadie puede saber quién es él sino lo «proclama» él mismo. Sólo se puede presentir algo de su identidad estando atentos a lo que hace, a la manera que tiene de actuar De ahí los nombres que se le aplican: «compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad», y otros muchos. No se puede encerrar en una definición a quien está más allá de todo lo que se pueda decir de él.

Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso.

Lectura del libro del Éxodo 34, 4b-6. 8-9

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra.
El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.
El Señor pasó ante él, proclamando:
-«Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.»
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo:
-«Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.»

Palabra de Dios.

SALMO

En lo alto y en los abismos, en el cielo y en su templo, Creador del universo, presente en nuestra historia: ¡bendito sea Dios!

Salmo Dn 3, 52. 53. 54. 55. 56

R.
A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres sobre el trono de tu reino.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en la bóveda del cielo.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

SEGUNDA LECTURA

En la Escritura no se hacen exposiciones especulativas sobre el misterio de la Santísima Trinidad, sino que se recogen expresiones de la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, como la bendición de san Pablo al final de una de sus cartas a los corintios, que se utiliza al comienzo de la asamblea eucarística.

La gracia de Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 13, 11-13

Hermanos:
Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.
Saludaos mutuamente con el beso ritual.
Os saludan todos los santos.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

Palabra de Dios.

Aleluya Ap 1, 8

Aleluya. Aleluya  
Gloria al Padre que tanto nos amó,
gloria al Hijo nuestro Salvador,
gloria al Espíritu que es su unidad. Aleluya.

Aleluya, aleluya.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
al Dios que es, que era y que viene. Aleluya.

EVANGELIO

El Hijo del hombre murió «elevado» en la cruz para que todos los que crean renazcan del Espíritu y tengan vida eterna: este es el misterio de la salvación revelado por Jesús a Nicodemo (Jn 3,1-15). Así pues, añade san Juan, todo el que reconozca el amor de Dios, que ha «entregado» a su Hijo único, Jesús, tendrá por él vida eterna.

Dios mandó su Hijo para que el mundo se salve por él.

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 16-18

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Palabra de Dios.



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