lunes, 10 de noviembre de 2014

16/11/2014 - 33º domingo Tiempo ordinario (A)

Lecturas y Evangelio del domingo

Para leer, compartir, bajarse o imprimir las lecturas y el Evangelio del domingo haz "clic" sobre el título del domingo, o haz "clic" sobre Ciclo A, Ciclo B o Ciclo C, en el menú superior para leer los evangelios de cada ciclo.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------

33º domingo Tiempo ordinario (A)


Al terminar el tiempo ordinario del ciclo A, la liturgia evoca de nuevo la vuelta del Señor, el acontecimiento hacia el cual tiende toda la historia de la salvación. Nos encontramos hoy con la parábola de los talentos, que está en el origen del dicho: «Cada cual debe saber emplear sus talentos». Pero conviene tener presente que aquí se trata de algo muy distinto de la simple utilización correcta de las cualidades humanas, innatas o adquiridas.
Un talento equivalía al salario de unas seis mil jornadas de trabajo. Incluso el empleado que recibió un solo talento fue depositario, por tanto, de un enorme capital. Esta cantidad tiene un significado que podríamos llamar «teológico». Designa el tesoro incalculable de gracia que Dios distribuye, dando «a cada cual según su capacidad». Enterrarlo con el pretexto de no perderlo, no atreverse a tomar ninguna iniciativa ni asumir ningún riesgo o responsabilidad para sacarle rendimiento, es comportarse como el empleado holgazán. Es, sobre todo, ofender a Dios, considerándolo como un amo exigente. No son estos los empleados que Dios quiere. Sus dones demuestran su confianza. Cuando vuelva, el Señor ajustará las cuentas con cada uno. Los que se presenten ante él con las manos llenas del fruto de sus esfuerzos recibirán infinitamente más: pasarán al banquete de su señor. Creer, ser fieles servidores de Dios y verdaderos discípulos de Cristo, es también actuar. Esta es, en definitiva, la enseñanza de esta parábola. Por lo demás, lo que Dios nos pide es bien «poca cosa»: la fidelidad a su gracia de cada día en el cumplimiento de las tareas diarias. El libro de los Proverbios pone el ejemplo de la «mujer hacendosa». Se trata de un ejemplo, no de una toma de postura, y menos aún de un oráculo sobre la condición femenina. Debe hacer reflexionar a los que podrían creerse superiores a los demás o más dignos de elogio por parte de Dios a causa de su posición o de sus funciones supuestamente «superiores» en la sociedad o en la Iglesia. Si nos comportamos, allí donde estemos, como «empleados fieles y cumplidores», estaremos viviendo como «hijos de la luz», que nada tienen que temer ante la venida del Señor.
La celebración de la liturgia, sobre todo de la eucaristía, nos garantiza su presencia oculta en la noche de este mundo, y reaviva sin cesar el deseo de su vuelta, que colmará nuestras expectativas mucho más allá de toda esperanza.

PRIMERA LECTURA

La «mujer hacendosa» es un ejemplo de humilde y silenciosa fidelidad a los deberes cotidianos, fi4ndamento de la santidad. Dios mismo hace su elogio.

Trabaja con la destreza de sus manos.

Lectura del libro de los Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31

Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?
Vale mucho más que las perlas.
Su marido se fía de ella,
y no le faltan riquezas.
Le trae ganancias y no pérdidas
todos los días de su vida.
Adquiere lana y lino,
los trabaja con la destreza de sus manos.
Extiende la mano hacia el huso,
y sostiene con la palma la rueca.
Abre sus manos al necesitado
y extiende el brazo al pobre.
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura,
la que teme al Señor merece alabanza.
Cantadle por el éxito de su trabajo,
que sus obras la alaben en la plaza.

Palabra de Dios.

SALMO

Hecho de respeto y amor el «temor de Dios», fundamento de la religión, caracteriza a los verdaderos servidores del Señor a quienes él bendice y coima de bienes.

Salmo 127, 1-2. 3. 4-5 (R.: 1a)

R.
Dichoso el que teme al Señor.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.

SEGUNDA LECTURA

Nadie conoce ni puede conocer el día ni la hora de la venida del Señor Por tanto, es totalmente inútil tratar de determinar la fecha, y hay que guardarse muy bien de prestar oído a cualquier pretensión en sentido contrario. Este acontecimiento sorprenderá como una catástrofe imprevisible a los que viven despreocupados. Los que viven vigilantes no tienen nada que temer.

Que el día del Señor no os sorprenda como un ladrón.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 5, 1-6

En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis, hermanos, que os escriba.
Sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.
Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas.
Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.

Palabra de Dios.

Aleluya Jn ]5,4a.5b

Aleluya. Aleluya.
El Señor vendrá a visitarnos.
Dichosos los empleados fieles y cumplidores,
que pasen al banquete de su Señor Aleluya.

Aleluya, aleluya.
Permaneced en mí, y yo en vosotros
—dice el Señor—;
el que permanece en mí da fruto abundante. Aleluya.

EVANGELIO

El don de la gracia, el don de la fe, es un tesoro incalculable que hay que hacer fructificar y no esconder bajo tierra. Hay que actuar como un empleado en quien el Señor confía. Dios recompensará por encima de todo mérito al empleado que sea «fiel en lo poco», haciéndole «pasar al banquete de su señor».

Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor.

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 14-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que habla recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor."
Se acercó luego el que habla recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor."
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabia que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo."
El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabias que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues deblas haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene.
Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."

Palabra del Señor



Blog:               http://sopelakoeliza.blogspot.com
                        http://iglesiadesopelana.blogspot.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario

La publicación de los comentarios requerirán la aceptación del administrador del blog.