lunes, 13 de julio de 2015

19/07/2015 - 16º domingo Tiempo ordinario (B)

Lecturas y Evangelio del domingo

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16º domingo Tiempo ordinario (B)


Para expresar la solicitud de Dios con los hombres a los que ama, la Biblia recurre de buen grado a la imagen del propietario que confía su rebaño de ovejas a unos pastores. Para captar el carácter sugerente de estas imágenes, basta haber visto, aunque sólo haya sido una vez, cómo un pastor digno de tal nombre se ocupa de sus ovejas, atento a todas ellas, manteniendo con cada una una relación particular. Actuar de forma distinta o, lo que es peor, dispersar y dejar que perezcan las ovejas del rebaño en lugar de cuidar de ellas, es algo inaceptable. ¿Qué decir, entonces, cuando por «ovejas» se entiende los hombres confiados por Dios a pastores encargados de conducirlos hasta él, a su «redil», donde, por fin, estarán seguros para siempre? Dios no puede sino rechazar a esos pastores, indignos de su confianza. En su lugar suscitará en la casa de David un pastor que asumirá perfectamente su misión.
Por su forma de comportarse con la multitud desorientada que ve agolparse a su alrededor y correr en su busca cuando se marcha, Jesús se revela como el buen Pastor anunciado. No se cansa de alimentarlas con el pan de la palabra, y hace que sus apóstoles renuncien al descanso que él mismo les ha propuesto un poco antes. Así los forma para el ejercicio de su próximo ministerio pastoral. Ciertamente el misionero del Evangelio tiene derecho —que puede convertirse en deber— a retirarse en soledad. Pero ante todo, para aprender junto a Dios lo que significa y exige sentir «lástima» de la gente. Los apóstoles han visto a Jesús marcharse, «de madrugada», al descampado para orar, e invitarlos después a ir a otra parte para predicar también allí la Buena Noticia (Mc 1,35-39: quinto domingo). Llegará el tiempo del merecido descanso. Pero, de momento, hay que dedicarse juntos a los trabajos de la misión, «no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere» (1P 5,2).
Los que antes estábamos lejos, ahora, «unidos en un solo cuerpo» por el Espíritu, estamos aquí en torno a la mesa en la que Cristo se nos ofrece en la Palabra y en el Pan compartido. Levantando los ojos hacia él, vemos a la multitud que sigue andando «como ovejas sin pastor». Cuando acaba el tiempo de la celebración, tenemos que «ir en paz» a anunciar «a otra parte» la Buena Noticia de la salvación, para que un día todos los hijos de Dios dispersos puedan compartir la misma alegría y unirse en unánime acción de gracias.

PRIMERA LECTURA

Los malos pastores tendrán que dar Cuentas a Dios por haber defraudado su Confianza, pero sobre todo por el mal que han Causado a las ovejas de su rebaño, a su pueblo. Entonces él mismo se ocupará del rebaño, lo reunirá y suscitaré en la descendencia de David un pastor según su corazón.

Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores.

Lectura del Profeta Jeremías. 23, 1-6.

Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño —oráculo del Señor—. Por eso, así dice el Señor, Dios de Israel: «A los pastores que pastorean a mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis, no las guardasteis; pues yo os tomaré cuentas, por la maldad de vuestras acciones —oráculo del Señor—.
Yo mismo reunirá el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las pastoreen; ya no temerán ni se espantarán, y ninguna se perderá —oráculo del Señor—.
Mirad que llegan días —oráculo del Señor— en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: El-Señor-nuestra-justicia».

Palabra de Dios.

SALMO

Canto de alegría de los que han encontrado al buen Pastor.

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6

R
El Señor es mi pastor nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta,
en verdes praderas me hace recostar.
Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R

Me guía por senderos justos,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras
nada temo porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R

Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume
y mi copa rebosa. R

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R

SEGUNDA LECTURA

Bella profesión de fe con aires de himno litúrgico. Dando su vida por todos los hombres, Cristo ha destruido el muro que los separaba. Los ha reunido en la unidad de un mismo Espíritu y los conduce juntos a su Padre.

El es nuestra paz y ha hecho de dos una sola cosa.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Efesios. 2, 13-18.

Hermanos: Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Çristo, estáis cerca los que antes estabais lejos. El es nuestra paz. El ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio.
El ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio.
Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos ai Padre con un mismo Espíritu.

Palabra de Dios

ALELUYA Jn 10,27

Aleluya, aleluya.
A ti acudimos,
Cristo, Pastor verdadero.
Tu Palabra nos guía por el sendero justo. Aleluya.

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz
—dice el Señor—,
y yo las conozco, y ellas me siguen. Aleluya.

EVANGELIO

Jesús y sus apóstoles no se pertenecen a sí mismos. Por eso no pueden buscar un poco de descanso, aunque sea merecido, cuando la multitud está ahí, desamparada. La compasión, ese sentimiento profundo, visceral, de benevolencia y solicitud que caracteriza a Dios, mueve irresistiblemente a Jesús a darse totalmente a esas «ovejas sin pastor». Su ejemplo es una enseñanza muy concreta para los que después han de continuar su misma misión.

Andaban como ovejas sin pastor.

+ Lectura del Evangelio según San Marcos. 6, 30-34.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
El les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra de Dios.



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