lunes, 7 de diciembre de 2015

13/12/2015 - 3º domingo de Adviento (C)

Lecturas y Evangelio del domingo

Para leer, compartir, bajarse o imprimir las lecturas y el Evangelio del domingo haz "clic" sobre el título del domingo, o haz "clic" sobre Ciclo A, Ciclo B o Ciclo C, en el menú superior para leer los evangelios de cada ciclo.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------

3º domingo de Adviento (C)


Gozo y paz: dos palabras que resumen los bienes más preciados, fuente y condición de todos los demás. Estrechamente asociados a la fiesta de Navidad, evocan el clima en el que todos deberían poder celebrarla. Sin embargo, es imposible olvidar por completo las preocupaciones diarias, todos los motivos de tristeza, de temor y de angustia, la miseria y las desgracias que afligen hoy a multitud de hombres, mujeres y niños de todo el mundo. Nos esforzamos por no pensar demasiado, durante un día o unas horas, en lo que nos afecta personalmente. Pero es muy difícil dejar de pensar, al menos por un instante, en el aumento de dolor que provoca en tantos otros la visión o el pensamiento de nuestro propio bienestar.
Ahora bien, la liturgia de este domingo invita de manera apremiante a entrar con decisión en el gozo de la fiesta que se aproxima, un gozo profundo, sin reticencias ni recámaras, ya que se trata de una «fiesta de gozo y salvación» que hay que celebrar «con alegría desbordante».
Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, alégrate y gózate de todo corazón». El profeta Sofonías lanzaba esta vibrante exhortación en el siglo VI antes de nuestra era, en una época de calamidades tales que muchos decían: «Dios se ha olvidado de nosotros»; «ha perdido el control de un mundo que se ha vuelto loco». A todos a los que la innegable tragedia de una situación mueve al desánimo, si no a la desesperación, el profeta no cesa de repetirles: «No desfallezcan vuestras manos. El Señor está aquí, y nos salva».
El apóstol Pablo insiste y amplía la perspectiva: «Estad siempre alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. En toda ocasión, orad con acción de gracias, y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús».
Este mensaje es un grito de esperanza que se dirige a todos. «El Señor está cerca». Hay que creer con tanta más firmeza cuanto más duros son los tiempos; hay que prepararse, apresurar su venida. «Pero ¿qué podemos y qué debemos hacer?». «Repartid lo que tenéis con los necesitados —contesta Juan Bautista—, guardaos de toda violencia, actuad con justicia». Sin olvidar que el Salvador es también el Juez que pedirá cuentas a todos.

PRIMERA LECTURA

Gozo y alegría para hoy y para mañana. El Señor está aquí, y viene a unirse a la fiesta. Si estamos seguros de su amor que hace nuevas todas las cosas, ¿qué y a quién podemos temer?

El Señor se alegra con júbilo en ti.

Lectura de la profecía de Sofonías 3,14-18a

Regocíjate, hija de Sión,
grita de júbilo, Israel,
alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha cancelado tu condena,
ha expulsado a tus enemigos.
El Señor será el rey de Israel,
en medio de ti, y ya no temerás.
Aquel día dirán a Jerusalén:
- No temas, Sión,
no desfallezcan tus manos.
El Señor tu Dios, en medio de ti,
es un guerrero que salva.
Él se goza y se complace en ti,
te ama y se alegra con júbilo
como en día de fiesta.

Palabra de Dios.

SALMO

Canto de aclamación al Señor que viene a nosotros; acción de gracias por las «maravillas», las proezas que renueva sin cesar.

Salmo Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6

R
Gritad jubilosos:
«Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel».

El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R

Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel». R

SEGUNDA LECTURA

Alegría, mesura «en toda ocasión», paz: son bienes inestimables. Dios está ahí y escucha nuestras oraciones.

El Señor está cerca.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4,4-7

Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres.
Que vuestra mesura la conozca todo el mundo.
El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

ALELUYA Lc 4,18

Aleluya, aleluya.
Gloria a Cristo, Buena Noticia,
en él está la paz y el gozo de Dios
para los rectos de corazón. Aleluya.

Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí;
me ha enviado para anunciar
el Evangelio a los pobres. Aleluya.

EVANGELIO

« ¿Qué hacemos nosotros?». Actuar, día tras día, allí donde estemos, como artífices de justicia que llevan las cargas de los demás, que comparten con ellos lo que tienen, con humildad y generosidad. De este modo nos convertiremos en precursores del Mesías de Dios, que es la Buena Noticia para todos.

¿Qué hacemos nosotros?

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 3,10-18

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
- ¿Entonces, qué hacemos?
Él contestó:
- El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo.
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:
- Maestro, ¿qué hacemos nosotros?
Él les contestó:
- No exijáis más de lo establecido.
Unos militares le preguntaron:
- ¿Qué hacemos nosotros?
Él les contestó:
- No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga.
El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos:
- Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga.
Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.

Palabra de Dios.



Blog:               http://sopelakoeliza.blogspot.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario

La publicación de los comentarios requerirán la aceptación del administrador del blog.